Make money doing the work you believe in

Llegué aquí desde el Instagram de una amiga en común y leí tu texto con atención, pues siempre he considerado que eres una persona inteligente y razonable. Hay varias cosas que me parece que merecen un comentario.

1. En tu primer punto hablas de que "la polarización nos está costando el país" y de cómo "nos hemos acostumbrado a odiarnos" y lo dices de una manera completamente despersonalizada, hablando en general. Me parece un modo poco riguroso de hacer esa afirmación, pues estás ignorando que fue, precisamente, el uribismo, el movimiento político que se consolidó sirviéndose de "la polarización". ¿O acaso olvidas que fue el Centro Democrático (hace de hecho diez años) quien organizó una campaña de desinformación y polarización que terminó con la victoria del "No" en el plebiscito por los acuerdos de paz? ¿Acaso no fue el Centro Democrático el que organizó una campaña basada en mentiras que buscaban apelar al odio y al miedo para que, en palabras de uno de sus principales líderes, "la gente saliera a votar berraca"? ¿Acaso no fue el Centro Democrático quien repitió hasta la náusea que los acuerdos de paz iban a "entregar el país a las FARC", "volver gays a nuestros niños" e "imponer el castrochavismo"?

Dices que "esta elección es la oportunidad de romper ese ciclo" de odio y de resentimiento, como si no hubiera sido el partido de la candidata Paloma Valencia el que alimentó (y se alimenta de) ese ciclo. Dices que hay que "votar desde la diferencia y no desde el odio", dando a entender que los otros dos candidatos punteros son quienes llaman a votar desde ahí, como si Paloma Valencia no le hubiera dicho a Juan Daniel Oviedo, en una entrevista, que no estaba de acuerdo con que él y su pareja adoptaran y formaran una familia. ¿No es eso un discurso homofóbico y, por demás, inconstitucional? Dices que votar por Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo es la oportunidad de sumar "sectores que nunca han hablado entre sí" y yo sí quisiera saber cuáles son esos sectores. Hasta donde entiendo, Oviedo hace parte del uribismo desde el gobierno de Iván Duque (en el que fue uno de los contados funcionarios que hizo un gran trabajo), al que llegó de la mano de otra uribista, Maria del Rosario Guerra. Igualmente, los "otros" sectores que aún apoyan a Paloma Valencia son sectores que han sido aliados o, al menos, socios eventuales del proyecto político que ella representa.

Hablar de "polarización" omitiendo deliberadamente el papel que tanto el uribismo (en general) como Paloma Valencia (en particular) han tenido en este proceso de décadas es intelectualmente deshonesto.

2. Tu segundo punto es, cuando menos, extraño. Concuerdo en que lo más probable es que haya segunda vuelta, pues ningún candidato parece tener suficiente fuerza para ganar en primera, pero tus palabras parecen sugerir que, llegado el caso, preferirías votar por ADLE con tal de no "entregarle el país a Cepeda". Más allá de las diferencias ideológicas que puedas tener con Iván Cepeda, ¿de verdad crees que es preferible tener de presidente a un hombre que confesó, muerto de la risa, haber torturado y matado animales cuando era niño (que es, dicho sea de paso, uno de los criterios de diagnóstico de la psicopatía)? ¿Te parece preferible tener de presidente a un hombre que ha dicho que, dadas las circunstancias, habría sido un paramilitar? ¿Qué cosas horribles ha hecho Iván Cepeda como para que sea preferible tener de presidente a un hombre que, en entrevistas en directo, acosó sexualmente a una periodista obligándola a ver "el tamaño de su pene" y a otra la insultó diciéndole ignorante?

Hago estas preguntas porque tu punto 2 (y todo tu texto) parece sugerir que Iván Cepeda y ADLE son "extremos equivalentes" y que Paloma Valencia es, por lo tanto, "el centro". Entiendo que tengas diferencias ideológicas con Cepeda y con el proyecto político que representa, pero igualarlo con ADLE es profundamente deshonesto e injusto. Preferir a ADLE con tal de que no gane Cepeda parece, sobre todo, una decisión producto de la polarización de la que hablas al principio. ¿Odias tanto a la izquierda que estarías dispuesta a poner de presidente a un hombre que admira a Donald Trump, a Javier Milei y a Nayib Bukele? ¿No es eso dejarse llevar por la irracionalidad y el miedo? Iván Cepeda es un hombre que ha hecho toda su carrera política dentro de las instituciones democráticas del país y es respetado incluso por algunos de los miembros más extremistas del Centro Democrático. Para mí fue una sorpresa escuchar a José Félix Lafaurie en una entrevista en BluRadio hablar de Cepeda en términos bastante elogiosos.

3. Dices en tu tercer punto que "izquierda o derecha populista, el modelo es exactamente el mismo" y, de nuevo, estás siendo intelectualmente deshonesta y simplista en tu análisis. Una vez más, independientemente de las diferencias ideológicas o programáticas que puedas tener con Cepeda, decir que él y ADLE son lo mismo es objetivamente falso. Hablas de que son "candidatos que apelan a la rabia, al impulso, a la emocionalidad irracional, a las bodegas, a los debates sin altura..." y yo sí quisiera saber en qué momento la campaña de Cepeda ha apelado a la rabia o a la emocionalidad irracional. Ese argumento te lo aceptaría si estuviéramos hablando de Petro quien, como candidato y como presidente, ha recurrido a esos métodos, pero en ningún momento he visto yo a Cepeda insultar a sus contrincantes o apelar a miedos irracionales.

En cambio, Paloma Valencia ha dicho en varias ocasiones que hay que "salvar a Colombia del comunismo de Cepeda" y yo quisiera que me dijeras: ¿no es eso apelar al miedo y a emociones irracionales? Una mujer con tu formación sabe perfectamente que las propuestas de campaña de Cepeda no se corresponden con la definición de comunismo. En ningún momento Cepeda ha hablado de "socializar los medios de producción" o de una "dictadura del proletariado". Si nos apegamos a las definiciones académicas, el programa de Cepeda es un programa de centro izquierda, sus propuestas son las de un partido socialdemócrata en el marco de un Estado liberal de derecho. ¿Decir que "hay que salvar a Colombia del comunismo" no sería entonces apelar a un miedo irracional?

4. Dices que son candidatos con hojas de vida impecables. No pongo en duda la formación de Valencia ni la de Oviedo. Éste último me parece particularmente inteligente. Dices también que son "personas que conocen este país desde adentro, desde el territorio". Mucho me temo, sin emabrgo, que la esperanza y la emoción que te genera su candidatura te está nublando el juicio. Por un lado, creo que es importante recordar que Paloma Valencia propuso hacer un referendo para dividir el departamento del Cauca en dos: entre mestizos e indígenas y "dejar" que las poblaciones negras decidieran dónde vivir. Por otro lado, y aunque reconozco la excelente gestión que tuvo Oviedo cuando fue director del DANE, creo que también conviene recordar que durante esa misma gestión se llevó a cabo un censo que "por error" borró a, al menos, 1 millón de personas afrodescendientes. De estos dos ejemplos (que no son los únicos), me cuesta mucho concluir que ellos representen a "un país diferente, lleno de contradicciones y de gente distinta."

Dices también que "[...] unos piensan en huir y otros en seguir destruyendo con resentimiento" y, una vez más, creo que estás siendo injusta por cuenta de la polarización que tú misma señalas. Asumo que cuando hablas de huidas, te refieres a ADLE y a su esposa diciendo que si pierden las elecciones no pasa nada, porque pueden volver a Italia a seguir con su vida resuelta, como si nada. Tienes toda la razón. No obstante, eso implica que cuando dices que los otros quieren "seguir destruyendo con resentimiento", te estás refiriendo a la campaña de Cepeda y, de nuevo, te pregunto: ¿en qué momento Cepeda ha apelado al resentimiento y a la destrucción? La justicia social, es decir, la redistribución de la riqueza, no es resentimiento, no está llamando a venganzas, ni a "ajustes de cuentas", es simplemente eso: justicia social, crear más oportunidades para quienes históricamente no las han tenido y han sido excluidos. Ahora bien, si por "resentimiento" te refieres a la causa penal que terminó con la condena y encarcelamiento de Álvaro Uribe, te recuerdo que fue el mismo Uribe quien inició el proceso contra Cepeda y que fue la Corte Suprema quien concluyó que el que había incurrido en conductas delictivas era Uribe, y no Cepeda. ¿Por qué sería "resentimiento" defenderse jurídicamente por los canales legalmente establecidos?

Cuando hablas del machismo del que ha sido víctima Paloma, supongo que te estás refiriendo específicamente a la campaña de ADLE (sobre la que, de hecho, se reveló hace unos días que contrataron granjas de bots para atacar a Paloma Valencia en redes). En ningún momento he visto a Iván Cepeda hacer algún tipo de comentario desobligante, machista o misógino contra Paloma Valencia. Dirás, con razón, que tal vez Cepeda no haya hecho esos comentarios, pero que algunos de sus seguidores en redes sí han insultado a Valencia, pero eso supondría que también debes considerar los muchos insultos que seguidores de Paloma Valencia lanzan constantemente contra Cepeda y su fórmula vicepresidencial, muchos de ellos de corte racista (por ser Aída Quilcué una mujer indígena) y profundamente violentos. Yo no pienso responsabilizar a Paloma Valencia por los excesos de algunos de sus seguidores. Espero que sepas tú hacer lo mismo con Cepeda. Es una simple cuestión de simetría.

En cualquier caso, gracias por escribir y compartir este texto. No votaré por Paloma y Oviedo. Aún así, si hubiere una segunda vuelta entre Valencia y ADLE, votaría por Valencia: no porque me guste o comulgue con sus ideas, sino porque sé que no es igual a ADLE.

May 29
at
8:14 PM
Relevant people

Log in or sign up

Join the most interesting and insightful discussions.