No buscaba emociones artificiales, sino decisiones un poco más sensatas.
Yejin Choi no quiso humanizar la IA, quiso entrenarla para que, con el contexto adecuado, pudiera imitar ciertos juicios humanos.
Hoy sus avances nos inspiran a crear tecnología con propósito, y estrategias con cabeza.
Porque usar IA en marketing no va de brillar, va de tomar mejores decisiones.
Si te inspiró, dale al 💛 y compártelo con alguien que también quiera liderar con sentido. 👇