Vivimos en la cultura de “nunca es suficiente”, consumiendo como si no hubiera mañana y desgastando los recursos de este maravilloso mundo que habitamos y desgastándonos a nosotras también en esta trampa.
Hoy te invito a volver a tu cuerpo, aunque no sea fácil, a abrazarlo y aceptarlo como la brújula maravillosa que es.
Te invito a detenerte y salir de sistema dominante un poco cada vez.