Durante mi actividad de divulgación sobre la fauna silvestre, inevitablemente me he visto obligado a confrontar opiniones y pareceres con los enemigos de la fauna silvestre. Estos enemigos son los cazadores, los pescadores, los ganaderos absentistas y las personas que piensan que la conservación de la fauna silvestre “perjudica a la economía”. Desmontar sus pseudo-argumentos es facilísimo. Os lo cuento aquí: