En el libro Los rituales del caos, el escritor mexicano Carlos Monsiváis, describe el bullicio de los tianguis y mercados, como el legendario Tepito, como espacios de “caos creativo”, donde se mezclan excedentes, piratería y trueque moderno, una especie de resistencia económica de las clases populares frente al neoliberalismo. Para Monsiváis, la fayuca simboliza la democratización irónica del consumo de lujo vía contrabando.