Muchas cosas interesantes en Frankenstein de Mary Shelley, uno de las decisiones que más me impresionan es darle a Victor un trasfondo relativamente normal. Padres indulgentes, amor por su familia, apoyo económico, amor por su país y amor al estudio. Es mucho más difícil crear conflicto de ello. No existe una cadena conductora en la que la audiencia pueda señalar cada pieza o eslabón.
Del Toro decidió hablar de ciertos temas, añadir catolicismo, trauma generacional y ciertas referencias a la vida de Mary Shelley. Lo cual también, desde un punto de vista latinoamericano, es interesante. Pero el nuevo trasfondo de Victor y la ausencia de personajes como Henry o Justine, hacen que el conflicto se sienta predecible y superficial, incluso se escribe solo, casi de manera automática, sin muchos matices.
Lo frustrante es que ciertos aspectos de la película son grandes logros comparados con otras adaptaciones, el Monstruo aun con las diferencias, está relativamente bien adaptado y actuado por Elordi. Pero no por estos aciertos, podemos hablar de una adaptación que captura la esencia de lo que Mary Shelley logra en el libro. Del Toro apenas y rasca en los temas más interesantes y complejos que la obra original propone porque temió que su audiencia se confundiese o peor aun, se aburriera. Mi opinión impopular es que Oppenheimer se acerca aún más a Mary Shelley que esta instancia de Frankenstein.