Le tendieron una trampa a Jesús. Una pregunta sin salida.
Y Jesús pidió una moneda, miró la imagen del César grabada en ella, y dijo algo que los dejó sin palabras:
"Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios."
Pero la pregunta de fondo es otra: ¿qué lleva la imagen de Dios?
En el post de hoy hablo de eso. Y de los Beatos Sadoc y sus 48 compañeros, que eligieron quedarse cuando podían huir y murieron cantando.
Compártelo con alguien que esté dividiendo su vida entre Dios y el resto.