Estos días se cumplen 6 años de mi primera publicación sobre empresas. Mi primera tesis.
Era bastante mala. No estaba en Sstack, era un blog en Blogspot. Gratuito, en abierto, y con un único objetivo: dar a conocer mi trabajo y acercarme a un sueño que todavía persigo, gestionar un fondo (cada vez queda menos).
Si miro atrás, hay muchas cosas que han cambiado. Pero hay una reflexión que cada vez tengo más clara.
La monetización ha cambiado por completo la comunidad financiera en español. Y no necesariamente para bien. No tanto por el hecho de cobrar, sino por lo que introduce alrededor: incentivos, comparaciones, peleas, lucha de egos, formas de comunicar, y prioridades que poco a poco se van desviando. Salvo ir a lo importante: La inversión.
Es curioso, porque desde fuera puede parecer un avance. Desde dentro, no siempre lo es.
Quizás escriba algo más en detalle sobre esto el fin de semana. O quizás lo deje aquí.
Por cierto, feliz Día del Padre a todos los que lo seáis. No hay nada que se acerque a esa sensación. Ni rentabilidades, ni IF, ni historias bien contadas. Ni siquiera el despertador a las 6 de la mañana compite con un “hola” medio dormido para que le leas El pollo Pepe.
Un abrazo