Instagram nos muestra jardines perfectos.
Y claro: el del vecino siempre parece más verde.
Eso genera expectativas poco realistas de la vida.
Y la ansiedad que viene de ahí no es debilidad. Es una respuesta lógica a una comparación injusta.
Nadie publica sus crisis existenciales. Las épocas de confusión. Los momentos en que no sabes muy bien quién eres.
Y sin embargo, esas épocas existen en todos.
Incluyendo en las personas que más admiras.