Los retos “à la Letterboxd” pueden parecer actos de masoquismo, de autoimponerse deberes en algo que debería ser cuestión de simple ocio y disfrute. Y algo de eso hay, claro, pero también resulta muy grato cuando esos ejercicios de completismo te llevan a descubrir cosas a las que nunca habrías llegado de otra manera, o que quizá has estado evitando activamente hasta ahora, y que sin embargo, una vez metido en harina, te acaban deparando sorpresas. El clásico de estos retos es el de verse todas las ganadoras del Oscar a Mejor Película y sí, llevarlo hasta el final conlleva algunas paradas francamente dolorosas,