Make money doing the work you believe in
La nostalgia se ha convertido en un negocio.
Disney lleva años reeditando sus clásicos en versión live action. Netflix resucita series canceladas si la gente las menciona en Twitter (no voy a llamarlo X). Las marcas de ropa venden como novedad exactamente lo mismo que llevabas en los noventa.
Y es que, por desgracia, la nostalgia es el negocio más seguro que existe porque elimina el riesgo. No tienes que convencer a nadie de que algo es bueno. Ya lo saben. Solo tienes que recordárselo en el momento adecuado y cobrarles por volver a experimentarlo.
Lo interesante es que funciona aunque sepas que te lo están haciendo. Yo lo sé y aun así me emocioné la semana pasada con el reestreno de las pelis del señor de los anillos en el cine.
El problema de todo esto es que por cada remake, hay una nueva historia que no se cuenta. Y las historias nuevas son las que dentro de veinticinco años alguien querrá revivir.
Y alguien tiene que crearlas.
