Leer un libro por semana no es aprender.
Es pasar páginas.
Puedes devorar 52 libros al año y seguir sin entender un solo concepto profundo.
Porque la comprensión necesita tiempo. Reflexión. Silencio para procesar.
No puedes pretender forjar acero golpeándolo una sola vez.
Ralentiza. La profundidad no viene en formato microondas.