No os podéis imaginar el escándalo que supuso el fraude de Milli Vanilli. Los que no lo vivisteis, tenéis que imaginar un mundo sin inteligencia artificial, sin autotune, sin nada parecido a las posibilidades tecnológicas que tenemos hoy.
Estamos hablando de 1990 y, cuando se descubrió que Milli Vanilli en realidad eran solo dos caras bonitas que no cantaban un pimiento, el escándalo fue tan grande que hasta abrió los telediarios en España.