Analicemos esto con calma.
El futuro cercano puede parecerse a lo que tienes en la cabeza, pero el lejano va a ser muy diferente.
Tú andas pensando en robots en fábricas, haciendo el trabajo sucio en los hogares, pero luego la gente los usará para lo que quiera y más.
La situación no es nueva, el año pasado ya vimos como la agencia de publicidad WPP y Canon colaboraron con NVIDIA y Boston Dynamics para usar el robot Atlas como camarógrafo. Aquello era sencillo, la cámara pesa demasiado para sostenerla por un humano durante demasiado tiempo. El robot puede hacer lo mismo sin esfuerzo y el camarógrafo dedicarse a dirigir la escena.
Con los entrenadores personales ocurrirá algo similar.
En la última semana he vivido dos situaciones contradictorias:
1️⃣ Un día me llega un mensaje de WhatsApp donde un contacto me cuenta las bondades de su entrenador personal y me anima a contratarlo también para ponerme en forma "a mis 50".
2️⃣ Poco después leo una noticia en la que se cuenta que el trabajo de los entrenadores personales se está viendo afectado por el uso de ChatGPT. No sé si lo has probado por la IA planifica el entrenamiento de maravilla.
Luego el reto, en ambos casos, es que el "paciente" cumpla con la prescripción del "facultativo".
Y ahora volvamos al vídeo de Figure.
Si eres de los que te cuesta salir a correr, pide a tu robot que te saque de casa, sin violencia pero con una alta dosis de persuasión.
Si tus horarios no los aguanta ni tus mejores amigos, ahora tienes un robot que te hará compañía en las tiradas largas.
Y qué decir de las liebres. Ya no tendrás que "engancharte" al primer desconocido que te pase a toda velocidad y que no para de mirarte de reojo cuando intentas seguir su ritmo 🏃♂️➡️ 🏃➡️