Amiga, este menú es para la vida real… La tuya y la mía.
No para semanas perfectas.
No para cuando tienes tiempo de sobra.
Es para cuando quieres cuidarte pero también estás cansada, ocupada o simplemente no quieres pensar mucho en qué comer.
La idea es simple: preparamos pocas cosas nutritivas y las combinamos durante la semana según hambre, antojo y energía. Como abrir la nevera y armar algo rico sin empezar desde cero cada vez.
Este mes el hábito es suavecito pero poderoso:
Si no puedes cocinar todo, prepara al menos una cosa… O deja los ingredientes listos y visibles.