Dear you:
A veces la vida se pone difícil, dame la mano y vámonos lejos.
Deja que el suelo se ilumine con miles de estrellas que reflejen tu sonrisa en el mar de Vaadhoo mientras nos reímos de las desgracias que perecen en un viaje más allá de nuestros sueños.
Por ti puedo cualquier cosa.
Puedo tripular un globo aerostático sobre los valles lunares de Capadocia mientras degustamos dulces que escapan de nuestra comprensión.
Déjame mostrarte el romance mientras bebemos un dulce vino blanco en la frondosa Toscana italiana.
Vamos a despertar con el suave sonido del mar en Mykonos, nademos dentro de una cueva en la piscina infinita que enmarca nuestros sueños más descabellados.
Deja que el dolor se vaya y cierra los ojos conmigo.
Vamos a escaparnos en medio del desayuno, entre besos y mordidas que despierten a los vecinos de nuestra villa en medio del mar en las Maldivas. No necesitas insonorizar la felicidad de un momento cuando simplemente cierras los ojos y te dejas soñar.
Vámonos lejos, vámonos a cenar a un Pent-house mientras admiramos las Petronas a través de nuestra ventana.
Descubriremos cascadas infinitas de leyendas mientras comemos naranjas en Jeju, deja que los cítricos inunden la fantasía. Vamos a dormir en calma dentro de un Hanok legendario mientras susurro palabras de amor a tus oídos endulzados.
Vamos a cruzar Shibuya como si el tiempo se detuviera solo para apreciarte un segundo, solo para que nosotros vivamos la fantasía de un amor que nunca terminará. Prueba el Sake como un Saiyan para correr por Arashiyama como si el tiempo y la realidad no pudiera alcanzarnos nunca. Nunca volver a la realidad.
Vamos a dormir en pétalos de Sakura flotando al viento por la eternidad de un deseo.
Con la intensidad de un beso,
Lucifer Lee.