Marzo nunca defrauda ✨
Arrancaba Epistoleando, mi club de correspondencia, con ilusión. La gente iba recibiendo las cartas y dejándome mensajes muy bonitos, lo que hacía que me alegrara mucho más.
También pinté un cuadro, que tengo en el suelo porque ya aquí no lo voy a colgar, me compré una mesa de DJ nueva porque ya pincho mejor y volvimos a irnos de cena en moto.
Leí mucho. Cosas muy interesantes que me sirven para ser siempre mejor, saber mas, dar una charla con mujeres increíbles y preparar los guiones de Ya no se lleva con mucho conocimiento de causa. Dadle al play.
Empecé un nuevo año y tuve que cerrar etapas antes de tiempo, con mucha pena y un agujero en el corazón. Agotada también, porque si algo detesto es la burocracia y me desgasta a unos niveles estratosféricos.
En lo que al capitalismo respecta: bolso nuevo y entradas para ver a Shakira, con mucha emoción por el momento.
Sé que se vienen cosas buenas porque en esta nueva etapa me espera una máquina de escribir.