Invertir con éxito no consiste en adivinar el futuro, sino en prepararse para la incertidumbre. Delegar la gestión en manos de alguien que ha demostrado consistencia histórica, que utiliza la flexibilidad del fondo mixto para proteger el capital y que, sobre todo, ha firmado su compromiso de lealtad ante Notario, es una de las decisiones más inteligentes que puede tomar un inversor que busque dormir tranquilo.