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🥶 HIPOTERMIA. En quirófano, cuando la temperatura cae, el tiempo se agota aún más rápido en pediatría.

Como bien dice la imagen, una 'pequeña caída' no es un detalle estético o de comodidad; es una de las 'H' reversibles de paro cardíaco casi exclusiva de la población pediátrica. Un niño frío es un niño en alto riesgo.

Los niños, especialmente los lactantes, son térmicamente frágiles. Tienen una gran superficie de pérdida de calor en relación con su masa y nula grasa subcutánea. Pero el verdadero 'kicker' es que la anestesia afecta por completo sus mecanismos fisiológicos de conservación de calor. La anestesia apaga la vasoconstricción y la termogénesis no temblorosa, dejándolos indefensos en una sala de operaciones fría.

Esta caída rápida que ilustra la imagen (de 35.2°C a 33.5°C) no son solo números; desencadena acidosis metabólica, coagulopatía, bradicardia progresiva y, finalmente, un estado de bajo flujo sanguíneo y colapso irreversible. Enfriar a un lactante es ponerlo en la rampa directa hacia el paro inminente. Calentamiento activo (aire forzado), líquidos tibios y monitoreo estricto de temperatura deben ser obligatorios antes, durante y después del caso.

👇 Comenta la palabra PEDIATRICO y te mando por DM un resumen de estas perlas.

🔗 O lee el análisis completo sobre por qué los niños hacen paro en quirófano y cómo anticiparnos directamente aquí:

Mar 30
at
12:24 AM
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