El problema no siempre fue que se acabó la efedrina.
A veces el problema fue pensar que la norepinefrina la sustituye sin costo.
Porque no toda hipotensión bajo anestesia es igual.
Y no todo rescate con vasopresor corrige el mecanismo real.
Cuando cambias de efedrina a norepinefrina sin mirar frecuencia, precarga, tono vascular, profundidad anestésica y tendencia hemodinámica, puedes terminar “corrigiendo” la presión… mientras empeoras el contexto.
Y ahí aparece el payaso:
sobrecorrección, bradicardia refleja y lectura fisiológica pobre del escenario.
Este resumen va justo sobre eso:
cuándo la efedrina tiene sentido, cuándo la nore sí, y por qué el error no es elegir una u otra… sino usarlas sin entender qué está cayendo realmente.
Comenta EFEDRINA y te lo mando por DM.