Mismo monitor. Distinto mecanismo.
Fenilefrina no es efedrina.
Efedrina no es noradrenalina.
Y que todas puedan “subir la presión” no las vuelve equivalentes.
Un simpaticomimético puede actuar directo sobre el receptor, aumentar catecolaminas endógenas o combinar ambas vías. Esa diferencia no es académica: cambia la velocidad de respuesta, su estabilidad, la posibilidad de taquifilaxia, las interacciones y, sobre todo, la lógica con la que debes elegirlo en quirófano, urgencias o cuidados críticos.
La pregunta correcta no es solo:
“¿qué fármaco sube la presión?”
La pregunta correcta es:
“¿qué parte de la fisiología se está cayendo y por qué vía me conviene rescatarla?”
En este análisis reviso directos, indirectos y mixtos, y por qué entender el mecanismo cambia la decisión clínica.
Porque no todo paciente hipotenso necesita “más simpático”.
Necesita el simpático correcto.
Comenta SIMPATICO y te mando el resumen del tema.
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