Hubo una época en la que la dopamina quería ser todo al mismo tiempo:
vasopresor, inotrópico, cronotrópico y hasta “protector renal”.
Y justo por eso envejeció tan mal.
Hoy, cuando necesitas un vasopresor serio, la conversación suele ir por noradrenalina.
Cuando necesitas inotropía, hay opciones más limpias.
Y cuando necesitas cronotropía, también conviene ser más específico.
La dopamina se fue quedando sin territorio:
más arritmias, menos fineza hemodinámica y muy pocas situaciones donde realmente aporte algo que otro fármaco no haga mejor.
Por eso da risa…
porque a veces no la sacamos por convicción clínica,
sino por nostalgia farmacológica.
En anestesia y medicina crítica modernas, no basta con que un fármaco “todavía exista”.
Tiene que seguir teniendo una razón clara para estar en la mano.
Y con la dopamina, esa razón cada vez aparece menos.
Comenta DOPAMINA para recibir un resumen del tema.
🔗