Cuando falta la efedrina y migras a nore, el error más fácil es usarla con la misma lógica refleja: bolo grande, corrección brusca, pico hipertensivo, barorreflejo… y luego culpar al fármaco por la bradicardia.
La discusión madura no es si la noradrenalina “bradicardiza”.
La discusión madura es otra: cuánto diste, qué pasó con la presión y si el verdadero problema fue la sobrecorrección.