En el paro por hiperkalemia, muchos hablan primero de bicarbonato, β-agonistas o “a ver qué dice la gaso”.
Pero la columna vertebral real del tratamiento es otra:
primero calcio, para comprar tiempo eléctrico;
luego insulina + dextrosa, para empezar a mover el potasio hacia dentro.
Ese cambio de orden no es detalle.
Es fisiología aplicada al minuto crítico.
Porque el calcio no baja el potasio.
La insulina sí empieza a cambiar el problema.
Y si no entiendes esa secuencia, puedes dar muchas cosas… sin tratar de verdad lo que está matando al miocardio.
En esta guía reviso cómo reconocer la hiperK en paro presenciado y monitorizado, qué hacer en paralelo con la RCP y por qué el tratamiento específico no puede seguir siendo improvisado.
Comenta HIPERKALEMIA y te la mando por DM.
🔗