En paro, el problema no siempre es la falta de ampolletas.
Muchas veces, el problema es otro: empezar a repartir calcio, bicarbonato y lo que siga para sentir que “estamos haciendo más”, cuando en realidad todavía no hemos dicho en voz alta cuál es la causa reversible que estamos tratando.
Ese es el punto de esta imagen:
RCP, adrenalina y causa reversible primero.
El resto solo entra si puedes explicarlo en una oración fisiológica.
Porque en quirófano, cada ampolleta que no cambia una causa puede convertirse en ruido, retraso o falsa sensación de control.
Lee el análisis completo aquí:
Comenta ARSENAL y te mando el resumen.