En quirófano, ponerle nombre al ritmo no siempre significa que ya entendiste el caso.
A veces solo significa que ya encontraste una etiqueta… y que todavía te falta lo más importante: entender qué cirugía estás haciendo, en qué fase ocurrió, sobre qué sustrato cayó y qué impacto real tiene en la perfusión.
Ese es justo el error que esta serie quiere desmontar. Porque una arritmia no pesa igual en todos los escenarios, aunque el monitor te muestre un trazo y te tiente a creer que ya resolviste el problema.