No sé cómo Chuck Norris se convirtió, en algún momento, en la quintaesencia de la masculinidad a través de los chistes. Sin duda tiene muchos buenos. Uno de los que más me gusta es este:
Una vez una cobra mordió a Chuck Norris en una pierna. Después de cinco días de agónico dolor, la cobra murió.
Pero ayer no fue la cobra si no el propio Chuck el que murió, llevándose un pedacito de ese cine de acción que ya no está más, y que en un Nius ya medio viejo quise honrar.
Los héroes de acción (nada que ver con los superhéroes de hoy) hoy no existen, pero Chuck Norris seguirá siendo tan inmortal como siempre. Y lo digo en serio. No es ninguna broma 👀